No te echaremos de menos
"Me fui con largos pasos, lentos, esperando que alguien notase de mi ausencia. Estúpida esperanza, debiste de haber quedado dentro de la caja de Pandora que era mi persona.
Ellos sonríen, al parecer, uno tiene la voz más aguda que una, y eso, les hace sonreír, reír, parecen felices. ¿Cómo se sonríe sinceramente, lo ha hecho alguien alguna vez? Ellos parecen felices, sordos ante mis lentos pasos.
'Te entiendo'
No, no me entiendes. No, no me comprendes. No, no vives la ignorancia a flor de piel, mañana a mañana. No, no, por favor no, no insultes mis sentimientos rebajándolos más aún. No, tu no sabes lo que es tener que luchar, para que, mañana a mañana, alguien vea tu figura y pueda sonsacarte un nombre acorde con la imagen que ve.
'Soy igual que tú'
Falso. Nadie es igual que yo; pese a que el rojo sea compartido. Pese a que las armas blancas ya no sean propias de unas solas manos. Pese a que incluso la bebida del diablo no sea cosa solo mía: yo no soy igual que tú. Porque yo, soy, cada vez, más transparente.
'Eres importante'
Mentira. Nunca fui, lo suficientemente importante: es verdad que mi rojo siempre, por educación, fue mostrado; sin embargo tan poca era su densidad, que pronto el rosado poso como mi nueva forma, y substituyo mi papel.
'¡Pobre de ti, mi pobrecita nadie te hace caso!'
Falacia con tendencias verdaderas; como ratones que desisten del queso, porque saben que será el hámster quien se alimente de esa delicia. Triste es aquél que le mostraron la cima de un monte para decirle que nunca llegará a subirla. ¡Qué triste es ser solo roja cuando tengo al azul al lado, qué dependiente se muestra mi rojo!
'Acompáñame, y prometo de ti, menos sufrimiento, más paseos largos en valles solitarios, donde nadie hará de ti una muñeca desvanecida. Prometo, menos lágrimas en mis terrenos, y menos rocas en las montañas que debas escalar. ¡Prometo, en mis terrenos, un sentimiento de no tristeza eterno!'
No, gracias, no quiero pasearme en los largos valles que son tu olvido; no quiero ahogarme en un mar de soledad, soñando con que dos personas comenten cuanto de buena es mi nueva canción; para que, tristemente, luego otra nueva roja, o quizá, esa azul que es conocida erróneamente como la primogénita la canten; según todos los demás, mejor que la versión original.
'Te entiendo'
Imposible comprender, como pasos tan largos, llantos tan lentos; como el tiempo se desplaza lentamente siempre que se tiñen de tristeza los minutos. ¿Porqué los demás son, simplemente, sordos a las preocupaciones de uno mismo?
Y hoy camino, entre largos pasos, en valles, quizá si olvidados. Quizá aun los recuerdes. No son lugares felices, tampoco tristes. ¿Me entiendes? Permítame reír a la contesta: nadie puede entender al rojo. ¿Cómo comprender al rojo destronado?"
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