No podía moverme, mi cuerpo no estaba respondiendo
como debía y mi vista estaba muy nublosa a penas y podía ver que Len
estaba a unos pasos de mi pero ¿donde estaba Rin? todo era culpa de ella
pero no me serviría de nada culpar a una niña de un año, el problema
real era saber donde se había metido esa mocosa. Muchos deben de
preguntarse que es lo que ha pasado, bien les empezare a contar desde el
principio para que así me comprendan
**Tres días atrás**
Estaba
sentado en el banco de siempre comiéndome un helado con mi amaga a la
que amaba en secreto Miku, ella estaba tan hermosa y despampanante como
siempre con su cabello azul cielo en dos colas y un vestido blanco de
verano sencillo. Ella me estaba contando algo sobre Gumi la chica de
cabello verde a la cual siempre solía ver comiendo pocky, en realidad
ella no me importaba pues yo solo tenia ojos para mi amada Miku pero la
felicidad no es eterna y siempre tiene que acabar
—Kaito necesito tu ayuda—grito Meiko mientras corría a toda velocidad hacia mi
—Hay no—mire con horror a Miku—¿crees que tenga tiempo de correr?
—No creo que ya es tarde—dijo Miku justo en el momento que sentí los brazos de Meiko rodeando mi cuello
—Pensabas escaparte ¿verdad?—me comenzó apretar fuerte
—No claro que no, tu sabes que yo no soy a si— reí nerviosamente—P-Por cierto ¿que es lo que necesitas?
—Ah eso—se sentó en el banco vació y me quito mi helado—quiero que seas niñero
—Mi helado....espera ¿¡Que!?—me pare de golpe
—Bueno
sabes que yo soy niñera pero es que dentro de tres días tengo una cita a
ciegas y la señora me lo pidió a ultimo minuto, pero puedo llevar a
trabajar a alguien mas—me sonrio maliciosamente
—Pero puedes preguntarle a Miku o a Luka—me queje
—Ah
lo siento Kaito pero Luka y yo ya tenemos planes para ese día— sonrió
apenada—no te preocupes solo son dos niños no es nada del otro mundo
seguro y es divertido
—Bueno si Miku lo dice acepto
—Gracias Kaito te prometo que te divertirás—Meiko sonrió maliciosamente
—Si—esa sonrisa de ella no me daba buena espina
***Tres horas antes de incidente***
Y
aquí estaba frente a la casa de los Kagamine, no se porque sentí un
escalofrió al tocar el timbre, seguro era una mala señal. La verdad es
que la casa era enorme por fuera y no quiero ni imaginar por dentro, una
señora de mediana edad me abrió la puerta me dijo que era la abuela de
los niños, me enseño la cocina, los baños bueno casi la casa completa,
luego me mostró a sus de angelitos Len y Rin.
Len
era el mayor tenia casi tres años, era rubio y tenia realmente un
rostro angelical pero a mi esa sonrisita no me engañaba, la señora me
dijo que el era muy inteligente y que sabia coger el mismo su biberón de
la nevera, que de el no tenia que preocuparme mucho.
Rin
era la pequeña, solo tenia un año y se parecía mucho a Len solo que en
versión mas pequeña ademas de femenina, la señora me dijo que esta era
aun mas inteligente para su corta edad pero que si representaba muchos
problemas ya que era muy inquieta y solía hacer berrinches de vez en
cuando pero que aun así era un amor.
La
señora se fue y me dejo al cuidado de los niños me dijo que volvía
dentro de unas cuatro o cinco horas, pero antes de irme me advirtió de
no salir ya que andar con dos niños para un chico de dieciséis años y no
quería problemas con la madre de los niños. Una vez solo me senté en el
mueble de la sala con un tazón de palomitas y puse una película, antes
cerré la casa completa para que los niños no pudiera salir a la calle,
tal vez esta Meiko por primera vez hizo algo bueno
La
película estaba en la parte mas buena cuando la televisión de repente
se apago ¿que abra pasado? Len la había desconectado, yo algo molesto
fui y la conecte nuevamente pero no me había sentado cuando el la había
desconectado nuevamente, este mocoso me estaba sacando de quicio.
—Len se un niño bueno y no molestes—dije parándome para conectar nuevamente la televisión
—Kato...malo—me saco la lengua y salio corriendo
—Mocoso
vuelve aquí— salí corriendo tras el pero frene al escuchar un tazón de
cristal romperse contra el piso—Rin mis palomitas—grite viendo el
desastre
Pero tarde
solo un segundo hasta que ella comenzó a llorar para darme cuenta de que
se había cortado en la mano, la tome en brazos pero Len apareció y
comenzó a morderme el pie y a gritar: ''deja a...mi Lin...no a
toques...Kato malo'' bueno eso era lo poco que entendía que me decía
pues lo otro no lo entendía creo que ni el mismo
Me
lo quite como pude y lleve a Rin al baño para quitarle la sangre pues
parecía que el corte había sido algo profundo, cielos no llevaba ni
media hora y ya la pequeña se había hecho eso. Le limpie la herida e
intente que dejara de llorar pero todo en vano sin contar que Len aun me
pegaba y me mordía por momentos, creo que estaba intentando proteger a
su hermana de mi.
—Vamos
déjame que no le haré nada a tu hermana—le dije intentando quitármelo
del pie mientras Rin gritaba a todo pulmón en mis brazos—ahhhh me
volveré loco ¿como es que Meiko los cuida a ustedes?
Después
de luchar con ellos durante una hora, y de que Len me empujara contra
las escaleras...suerte que no me caí, conseguí que Rin se quedara
dormida aunque creo que fue por tanto llorar, a Len no lo aguante y lo
metí a la cama a las malas aunque no se durmió se quedo tranquilo. Yo
estaba demasiado cansado para hacer nada así que me tire al suelo y me
quede hay un bien rato sin hacer nada hasta que escuche un ruido en la
cocina, me pare sigilosamente y vi como Len sacaba un biberón de la
nevera, no deje que me viera y lo seguí silenciosamente hasta la
habitación de Rin
No
pude evitar sonreír al ver que Len se acostaba al lado de su hermana
mientras bebía de su biberón, era una escena muy tierna, parece que el
de verdad amaba a su hermana pero eso no explicaba su irracional odio
hacia mi pero ¿los niños serán racionales? eran bebes así que no debía
molestarme con ellos aunque algo en mi cabeza me decía que pronto me
arrepentiría de decir aquello. Después de limpiar el desastre del tazón
comencé ver las fotos de ellos pero me entretuve demasiado y tarde un
buen rato en darme cuenta de que el timbre estaba sonando, era el
cartero que tenia un paquete, antes de cerrar la puerta sentí un
escalofrió no sabia porque pero no me atreví a cerrar la puerta y mire a
fuera para descubrir que Rin se había despertado y había salido y yo
que estaba reconsiderando el hecho de que eran unos demonios estos niños
No
podía salir y dejar a Len solo en la casa pero tampoco podía quedarme y
dejar que Rin estuviera en los peligros de la calle así que tome a Len
de la mano y cerré la casa para ir a traer de vuelta a Rin pero una vez
fuera no la vi en ningún lado, correr con Len de la mano era demasiado
incomodo así que lo cargue claro que antes recibí uno que otro golpe de
su parte
— Bájame acotadol....setual—grito Len
—¿Eh?
¿de donde diablos aprendes esas cosas?—dije algo melancólico por
escuchar que me llamara así un niño—Dios prometo no volver a pensar en
la ropa interior de Miku así que no me castigues así—murmure
¿Donde
se había metido esa niña? sin darme cuenta termine en un callejón y no
me gustaba para nada pues hasta Len se quedo en silencio, sabia que Rin
estaba en algún lado de ese callejón pero me daba algo de miedo entrar,
no por mi si no por Len
—Oh mira a quien tenemos aquí, al niño bonito—dijo alguien detrás de mi—No me digas ahora también pedofilo
—Eso
no tiene nada de gracia Kamui—me di la vuelta para encontrarme cara a
cara con el líder de la banda de delincuentes mas grande de la Zona, el
cual no era mi amigo pero por algunas extrañas circunstancias llegamos a
conocernos
—Sabia yo que era muy raro ver a una
bebe paseándose por aquí como pedro por su casa....se parece mucho a ese
mocoso que llevas —dijo Kamui algo pensativo
—Rin... dámela— extendí la mano hacia el
—Como siempre, crees que tu y yo somos iguales...no te equivoques Kaito
—Es...un acotadol setual....tambien—grito Len comenzando a gritar
—Kaito
¿que rayos le enseñas a estos niños?— comenzó a burlarse de mi—mira
pequeño mocoso yo no soy un acosador sexual pero ese que esta hay es un
pedofilo
—N-no le comiences a decir esas cosas—dije desesperado—anda dime donde esta Rin
—No se pero creo que se fue por esa calle...
No
deje que acabara de hablar y salí corriendo ¿como una niña tan pequeña
podía correr tan rápido como para perderse así? y Len no era de mucha
ayuda pues en el camino me iba jalando las orejas y el cabello sin
contar que me llamaba acosador sexual y degenerado, de verdad quiero
saber donde aprendió a decir eso, de camino un grupo de chicas paso y
comenzó a burlarse de mi, y todo por culpa del mocoso de Len, después de
un rato me canse y como mis brazos estaban adormecidos deje a Len en el
suelo.
En un segundo
que lo descuide se acerco a un montón de hierros yo pensé que no se
caerían pero por alguna razón parecía que hoy tenia mas mala suerte que
Kamui, porque en un segundo escuche como los hierros uno a uno
comenzaron a caer y escuche a Len llorar por primera vez, uno de esos
barrotes de hierro lo podían lastimar no mejor dicho lo podrían matar,
no se porque pero cuando me di cuenta ya estaba protegiendo a Len.
Uno
de los barrotes callo sobre mi cabeza y solo sentí un liquido caliento
rodando por todo mi rostro, la vista se me comenzó a nublar al menos Len
estaba bien pero no sabia nada de Rin y eso me preocupaba...Y ahora ya
pueden entender bien que paso
Al
despertar sentí que alguien me estaba limpiando la sangre del rostro
pero me costaba abrir los ojos para ver quien era, me quede así durante
unos segundos hasta que el dolor de cabeza fue menos intenso así que
abrí los ojos y me sorprendí al ver a Len limpiándome mientras lloraba y
decía cosas incoherente apenas y entendía unas cuantas palabras
—No
te muela....Kato....tu no malo.... quédate conmigo... seré bueno...deja
de...molilte y vamos a casa...aunque seas...un acotadol setual....no te
vallas...Kato—y lo seguía diciendo una y otra vez
—Que es Kaito mocoso—murmure para que supiera que estaba bien
—Kato...no no, Ka..i...to, Kaito—dijo abrazándome
—Estoy
bien—me senté a duras penas y casi me caigo de nuevo cuando vi a Rin
jugando con una botella vacía—¿p-pero donde esta Rin?
—Ah eso...ella...estaba dentro de esa caja—señalo una caja que estaba a unos pasos de mi
—En
serio chicos me mataran si me quedo con ustedes...pero bueno que mas
da— sonreí y le di la mano a Len—ya sabes somos amigos ¿cierto?
—Hmmm si...solo polque me salvaste—me dio la mano sucia
—Mejor nos vamos
Y
tome a los fastidiosos pero al final dulces bebes, puede que me
hicieran pasar las mil y una pero no me arrepiento de nada...ok me
arrepiento de haberme topado con esas chicas que se burlaron de mi pero
solo de eso. Después de darle un gran baño a los dos en el cual yo
también termine mojado los pequeños Kagamine se durmieron como dos
troncos. Ya sabia que ser niñero no era nada fácil y menos si se trataba
de esos bebes traviesos pero si algo aprendí de ellos es que ademas de
los malos momentos que me hicieron pasar al final también me ayudaron
mucho y después del incidente me divertí mucho....pero que conste
primero muerto que volver a cuidar bebes
—Ya llegue
—Ah hola señora, lamento haber cogido esta ropa es que jugando con los niños me ensucie
—No te preocupes, pero ¿que te paso en la cabeza?
—N-nada fue solo que me cai y....
—Abuela— corrió Len hasta llegar donde nosotros estábamos
—¿Que tal la pasaste con el joven Kaito?—le pregunto mientras lo tomaba en brazos
—Pues a pesar de ser un pedofi...lo y un acota...no acosador...se...se...sexual es una muy buena persona
—¡Eh!—grito la abuela mirandome
—Retiro todo lo dicho de que eran unos angelitos
************ * *********************
—Oye
Meiko no sabia que cuidabas bebes—dijo Luka mientras se tomaba una
soda—con lo borracha y malhumorada que eres me pregunto que le habrás
enseñado a esas pobres criaturas
—Je je je solo unas cuantas palabras interesantes—Meiko se dio otro trago de sake
—Me preocupa Kaito mejor lo llamo a ver que tal—Miku saco su telefono y lo llamo—Kaito ¿todo bien?
—Claro Miku ¿que, estas preocupada?
—N-no, claro que es solo que niños que hayan sido cuidados por Meiko me suenan a problemas
—No te preocupes todo esta bien, soy un niñero ¿sabes?
—Je je me alegra escuchar eso...por cierto ¿donde estas?
—Sobre eso...¿ podrías traer a Meiko a prisión?—dijo con voz apagada
—Eh, ¿ para que?—pregunto sin entender
—Para que venga a pagarme mi fianza...
No hay comentarios:
Publicar un comentario