Miku
estaba confundida. Por su mente atravesó una pregunta muy curiosa. "¿Y
si todo esto es un sueño?" Y digo que esta pregunta era curiosa porque
se lo preguntó sintiéndose preocupada. Entonces decidió pellizcarse la
mejilla y descubrir... que no sintió absolutamente nada. La verdad
tampoco recordaba lo que había sucedido anoche. Luego de darse cuenta de
la "realidad" se dijo a sí misma "Así que todo esto es un sueño..." En
su confundida cabeza sólo pensaba en llorar, así que dejó ir el llanto.
Luego volteó la cara hacia arriba como si viera a alguien y hablara con
él. "Mis ojos están cerrados... ¿verdad?" dijo. De pronto, el sueño se
convirtió en una imagen blanca donde se oían muchas voces. De nuevo se
oyó la frase que escuchó casi al entrar al salón y otras que tambien
mezclaban voces diferentes al decirlas.
Esta noche te adentrarás en la cruda realidad de los cuentos de "princesas"
Esta noche te adentraste en la cruda realidad de los cuentos de "princesas"
Esta noche te has dado cuenta de la cruda realidad de los cuentos
Esta noche te has dado cuenta de que la vida no es como en los cuentos
Esta noche te has convertido en una "verdadera princesa"
Esta noche te toca escucharme: "El tiempo se acabó"
Luego de oír todas esas frases con distintas voces que resonaban en eco una y otra vez, Miku volvió a la escena donde entró al salón. Volteó a sus alrededores y vio todo como en el principio. Sin embargo, luego comenzó a ver como poco a poco las personas se desvanecían como sombras que se iban borrando. Se asustó. Pero se asustó más cuando vio que detrás de ella el edificio comenzaba a derrumbarse. Comenzó a salir corriendo; cosa que fue fácil conforme la gente desaparecía. Cuando logró salir estaba descalza y despeinada: le impactó que el edificio estuviera intacto por fuera y por dentro siguiera cayendo a pedazos. Luego vio que la entrada al lugar se desvanecía como papel al viento: su sueño estaba por terminar. Corrió sin rumbo mientras todo se deshacía a su alrededor. Lo único que quedaba para no esfumarse ella también, era entrar a la habitación en la que antes había estado con *****. Entró y cerró la puerta de golpe. Se subió a la cama y vio como las paredes se iban como papel quemándose. Luego dijo en voz alta:
—En este monocromo mundo, tu silueta desaparece. Escucho una voz que susurra en mi oído que el tiempo se acabó. Este "amor" se esparce como un síndrome. Jamás olvidaré este "sentimiento"... Yo... Todos en esta vida somos... chicas de una noche...
Se inclinó en la orilla del frente de la cama y miró al suelo. Luego cerró los ojos, se dejó caer, cayó por el vacío durante unos segundos, y despertó con un suspiro. Muchas voces comenzaron a atacarla.
—¡Está despertando!— dijo Meiko, una de sus amigas.
—Miku, ¿estás bien?— dijo Luka, la otra amiga.
—La presión ha subido aún más, sus latidos son muy acelerados.— dijo un doctor.
—Tenemos que pedirle que respire con tranquilidad, señorita.— dijo otro doctor.
—Por Dios. Esto pasa cuando ustedes, niñas, no saben lo que beben.— dijo su tía.
—¿Dónde...? ¿dónde estoy?
—En una ambulancia; cuando entramos al antro te desmayaste.
—Al parecer traíamos unas bebidas pasadas de fecha.
—En verdad todo fue un sueño...
—Vamos señorita, tome esto para estabilizar su presión, y respire con calma.
—Tía...
—Dime, Miku.
—Yo... yo soy... una princesa.— sus amigas se extrañaron un poco.
—Ay querida, sigues un poco mareada— dijo su tía besando su frente.
FIN
Esta noche te adentrarás en la cruda realidad de los cuentos de "princesas"
Esta noche te adentraste en la cruda realidad de los cuentos de "princesas"
Esta noche te has dado cuenta de la cruda realidad de los cuentos
Esta noche te has dado cuenta de que la vida no es como en los cuentos
Esta noche te has convertido en una "verdadera princesa"
Esta noche te toca escucharme: "El tiempo se acabó"
Luego de oír todas esas frases con distintas voces que resonaban en eco una y otra vez, Miku volvió a la escena donde entró al salón. Volteó a sus alrededores y vio todo como en el principio. Sin embargo, luego comenzó a ver como poco a poco las personas se desvanecían como sombras que se iban borrando. Se asustó. Pero se asustó más cuando vio que detrás de ella el edificio comenzaba a derrumbarse. Comenzó a salir corriendo; cosa que fue fácil conforme la gente desaparecía. Cuando logró salir estaba descalza y despeinada: le impactó que el edificio estuviera intacto por fuera y por dentro siguiera cayendo a pedazos. Luego vio que la entrada al lugar se desvanecía como papel al viento: su sueño estaba por terminar. Corrió sin rumbo mientras todo se deshacía a su alrededor. Lo único que quedaba para no esfumarse ella también, era entrar a la habitación en la que antes había estado con *****. Entró y cerró la puerta de golpe. Se subió a la cama y vio como las paredes se iban como papel quemándose. Luego dijo en voz alta:
—En este monocromo mundo, tu silueta desaparece. Escucho una voz que susurra en mi oído que el tiempo se acabó. Este "amor" se esparce como un síndrome. Jamás olvidaré este "sentimiento"... Yo... Todos en esta vida somos... chicas de una noche...
Se inclinó en la orilla del frente de la cama y miró al suelo. Luego cerró los ojos, se dejó caer, cayó por el vacío durante unos segundos, y despertó con un suspiro. Muchas voces comenzaron a atacarla.
—¡Está despertando!— dijo Meiko, una de sus amigas.
—Miku, ¿estás bien?— dijo Luka, la otra amiga.
—La presión ha subido aún más, sus latidos son muy acelerados.— dijo un doctor.
—Tenemos que pedirle que respire con tranquilidad, señorita.— dijo otro doctor.
—Por Dios. Esto pasa cuando ustedes, niñas, no saben lo que beben.— dijo su tía.
—¿Dónde...? ¿dónde estoy?
—En una ambulancia; cuando entramos al antro te desmayaste.
—Al parecer traíamos unas bebidas pasadas de fecha.
—En verdad todo fue un sueño...
—Vamos señorita, tome esto para estabilizar su presión, y respire con calma.
—Tía...
—Dime, Miku.
—Yo... yo soy... una princesa.— sus amigas se extrañaron un poco.
—Ay querida, sigues un poco mareada— dijo su tía besando su frente.
FIN
No hay comentarios:
Publicar un comentario